cocinar en pareja, beneficios

Reduce las discusiones por tareas domésticas practicando este método

​Son frecuentes los emails que recibo con estos asuntos: mi pareja no colabora en casa, mi marido no colabora en casa, cómo hacer que tu pareja te ayude en casa...

More...

Cuántas veces has dicho o te han dicho frases como...

  • ​Yo hago más cosas que tú por la casa
  • ​No me has dado las gracias por haber cocinado
  • ​Tengo que recoger lo que tú ensucias
  • asterisk
    ...

​Si estás desesperada porque la convivencia con tu pareja es mala, hay ​problemas de pareja por tareas ​domesticas que no sabéis llevar de forma equitativa, sigue leyendo porque te voy a contar la clave que descubrimos nosotros.

¿Cuántas broncas has tenido por las tareas del hogar?

Yo personalmente, he tenido bastantes broncas con Ane, que es con la que más he convivido. Y al contrario de lo que ambos pensábamos, estos conflictos no llegan después de muchos años de relación, sino que …

¡Empiezan en el mismo momento en el que empiezas a convivir con tu pareja!

¿Cómo pasamos de una relación idílica a un estado de mal rollito por las grescas semanales que nos surgían a raíz de las tareas del hogar?

Esto es lo que nos preguntamos nosotros cuando nos dimos cuenta de lo que nos estaba pasando. Vimos que esas broncas (por muy tontas que parecieran) estaban empezando a hacer mella en nuestra relación, y lo peor de todo: empezamos a no estar tan a gusto viviendo juntos.

Cómo salir de una discusión de pareja aplicando estos 3 sencillos pasos en menos de 10 minutos
¿Has sentido alguna vez que, por mucho que lo intentaras, no conseguías solucionar las ​discusiones de pareja? Sigue leyendo porque[...]


Por supuesto, no íbamos a permitir que algo como las tareas domésticas tuvieran el poder de acabar con nuestra bonita relación, así que nos propusimos solucionar el problema.

Las tareas de casa por definición son simples. No exigen una titulación, cualquiera puede hacerlas, pero lo cierto es que tienen el potencial de volverse muy pesadas. Además, el hecho de que sean simples hace que se las infravalore.

En esta situación, se crean dos bandos claramente divididos:

​Los dos bandos en las discusiones por tareas del hogar

  • La persona que siente que realiza más tareas y quiere que se lo reconozcan abiertamente.
  • La persona que tiene que escuchar las quejas, en la mayoría de las ocasiones improvisa un argumento de defensa para excusarse.

Y estos dos bandos también se extienden a los hijos u otros familiares que convivan en el mismo hogar. Lo que crea una fisura en la convivencia y comunicación de ​pareja.

​Reparto de tareas comunes y sus problemas

  1. ​Uno de los dos trabaja y el otro no. Por lo tanto, la persona que no genera dinero para la familia trabaja en casa.
  2. Las tareas se reparten de la forma más equilibrada posible priorizando que la persona haga las que más le gustan (en el mejor de los casos).

Cualquiera de las dos opciones, acaba desgastando a la pareja.

En la primera opción, porque todo recae en una sola persona. 

Y en la segunda opción, porque, aunque se intente repartir las tareas equitativamente, siempre hay uno de los dos que va a realizar más trabajo.

La buena noticia es que hay una alternativa.

Te traigo un método nuevo con el que evitar en gran medida los conflictos generados a raíz del desequilibrio en la realización de las tareas de casa y que os ayudará también a valorar el trabajo que hacen los demás.

La solución definitiva: Tareas Rotativas

Las tareas rotativas se basan en rotar un trabajo o una obligación entre varias personas, de modo que un día lo hace una persona y al siguiente otra.

Desde que he aplicado esta forma de trabajar en casa con Ane he descubierto estos beneficios:

  • check
    Es la única forma real de que las dos personas sean totalmente conscientes del trabajo que hace la otra persona
  • check
    Te ayudan a descansar de la rutina, de hacer siempre lo mismo
  • check
    ​Pueden surgir aportaciones para mejorar la forma de hacer una tarea
  • check
    Aprendes por igual sobre tareas útiles como cocinar o cómo poner una lavadora.

Que no te engañe la aparente simpleza de la idea de hacer las tareas rotativas. Es una estrategia conocida, pero para aplicarla tendrás que crear nuevos hábitos.

Y es aquí donde reside la dificultad.

¿Quieres saber cómo aplicar esta estrategia?

APLICACIÓN PRÁCTICA: Caso Nº1

Si uno de los dos trabaja, es lógico que no se le exija colaborar al mismo nivel que la que se queda en casa. No se le puede exigir que haga la mitad de los trabajos de casa porque no sería equitativo.

Dado que las tareas de casa no se terminan, podéis usar los fines de semana o los días libres para practicar las tareas rotativas.

De esta forma, la persona que trabaja fuera de casa valorará más el trabajo que realiza la otra por la casa, además de darle la oportunidad de poder descansar durante unas horas del trabajo.

Al igual que se toman vacaciones del trabajo, también se deberían de tomar vacaciones de las tareas de la casa.

APLICACIÓN PRÁCTICA: Caso Nº2

Para entender mejor este escenario, te voy a contar mi caso particular:

Cocinar en uno de mis hobbies, y como me encanta y hago unas comidas que te chupas los dedos, normalmente soy yo el que cocino.

Como, además de hacerlo bien, me gusta, desde el principio decidimos que yo me encargaría de cocinar y Ane realizaría otras tareas.

Es normal que, si a uno de los dos se le da mejor una tarea que al otro, decidáis que es persona sea la que lo lleve a cabo.

Peeero…

Un error muy común es pensar que las tareas que te gusta hacer no cuentan.

O que cuentan menos.

Y que sólo las que haces por obligación, sin disfrutar y con esfuerzo, son las que cuentan.

Todas las tareas domésticas cuentan por igual, y las tareas que de por sí disfrutas haciéndolas, por el mero hecho de que te toquen a ti siempre hacerlas, pueden llegar a quemarte.

Es muy importante que entiendas esto:

Por mucho que te guste hacer una tarea, de vez en cuando, debería hacerla otra persona.

¿Qué ocurre cuando te quemas de hacer una tarea?

Quizás un deportista lo entenderá mejor si hago un símil entre subir a tu piso por las escaleras un día normal o hacer lo mismo después de haber entrenado fuerte sentadillas o bicicleta.

Lo que ocurres es que la tarea se sobredimensiona, es decir, tienes una sensación de carga o incluso sacrificio superior al que objetivamente le concierne a esa tarea.

Esto te hace tener una visión distorsionada en la que crees erróneamente que el trabajo que tú haces es más importante del trabajo que hacen los demás. Esto te convierte en mal observador, lo que conlleva a juzgar mal a los demás pensando que tú estás asumiendo el trabajo más pesado y que los demás hacen poco por la casa…

Lo que a mí me pasó, es que ya no disfrutaba tanto de cocinar, y en consecuencia, lo hacía con desgana y además, la comida no salía tan rica.

Por eso, desde que me di cuenta que cocinar siempre yo me acababa quemando, ahora de vez en cuando cocina Ane, que también cocina muy bien 🙂

Este cambio ha supuesto una liberación para mí, ya que, si algún día no me apetece cocinar por cualquier motivo, Ane me toma el relevo sin ninguna pega.

Por lo tanto, si sientes que estás quemada de ciertas tareas de la casa, no dudes en comentarlo con tu pareja y familia y probar a implementar la estrategia de las tareas rotativas

¿Te suena de algo esta situación? ¿Qué haces tú en estos casos?

Cuéntamelo en los comentarios y así seguimos charlando :).

Reduce las discusiones por tareas domésticas practicando este método
5 (100%) 1 vote

Sobre Asier González

¡Hola! Me llamo Asier González y junto a mi pareja, me dedico al coaching sexológico, siempre desde una visión holística para aumentar el deseo de la pareja y a mejorar la vida en pareja. Desde muy pequeño me he interesado por el desarrollo personal y espiritual, ya que me ha servido para superar numerosos obstáculos y sobre todo sentirme más satisfecho conmigo mismo. Por eso hoy en día me he especializado a adaptar el desarrollo personal a la vida en pareja ya que la relación de pareja, es uno de los factores que más nos condicionan nuestra felicidad.